La Selección Argentina se medirá este sábado ante Burkina Faso, un rival africano con el que nunca jugó a nivel mayor. El encuentro se da en el marco de la fecha FIFA y despierta interés en un país donde el ciclismo es el deporte más popular y el fútbol busca crecer con apoyo oficial.
Burkina Faso solo enfrentó a la Argentina en un Mundial Sub 17. En los últimos años, el país africano apostó fuerte al desarrollo del fútbol, especialmente desde la llegada al poder de Ibrahim Traoré, presidente de facto tras un golpe de Estado en septiembre de 2022.
Traoré impulsó la Iniciativa Presidencial para el Relevo y la Élite Deportiva, un plan que prevé la construcción de un estadio olímpico para 25 mil personas en Uagadugú, dos estadios de 15 mil en Bobo Dioulasso y Koudougou, y cuatro de 10 mil en otras ciudades. Además, se proyectan trece academias deportivas con una inversión cercana a cuatro millones de dólares en 15 meses, aunque el plan está demorado y aún no se inauguró ninguno de los estadios previstos.
El presidente Traoré también intervino en el diseño del trofeo de la Copa de Burkina Faso, que fue rediseñado por artistas locales con la forma de un baobab, árbol emblemático del país.
A pesar del impulso al fútbol, el ciclismo sigue siendo el deporte rey en Burkina Faso. El "Tour du Faso" es la competencia más importante, con 1500 kilómetros recorridos bajo altas temperaturas y multitudes siguiendo la carrera. Considerada el "Tour de France africano", la prueba dura 10 días y tendrá su próxima edición el 30 de octubre, tras ser reincorporada al calendario internacional de la Unión Ciclista Internacional como Clase 2.2.
Mientras tanto, los burkineses esperan el amistoso ante la Selección Argentina como un evento especial en el calendario deportivo local.







