Marcos Acuña fue protagonista de una historia particular en la victoria de River frente a Estudiantes de Río Cuarto. Antes del partido, el lateral le aseguró a su esposa que iba a convertir un gol, promesa que cumplió en la cancha.
La charla comenzó con un reclamo en tono de broma de Julia Silva, su pareja, quien le escribió: “¿Podés meter un gol? Ya no me acuerdo cuándo metiste uno”. Acuña respondió entre risas: “Jajaja, San Lorenzo”. Ella insistió: “Mil años pasaron”. El futbolista fue contundente: “Hoy es el día”.
La jugada del gol arrancó con una intervención de Gonzalo Montiel, que habilitó a Ángel Correa. El delantero asistió a Acuña, quien definió dentro del área para abrir el marcador y cerrar la conversación que había tenido con su esposa.
Además, Emiliano “Dibu” Martínez, excompañero de Acuña en la Selección Argentina, también le había anticipado el gol y hasta le sugirió cómo festejarlo: “Hoy metés golcito y perreás como loco”. El Huevo compartió ese chat y respondió: “No me animé, amigo”.
Más allá de las anécdotas, Acuña volvió a destacarse en el equipo. Se proyectó por la banda izquierda, buscó profundidad y aportó en defensa con solidez en los duelos individuales. Su actuación quedó marcada por el gol anunciado en privado y celebrado en la cancha.







