Marcos Rojo atraviesa sus últimos días como jugador de Racing tras un año marcado por expulsiones, lesiones y momentos clave. El defensor, con pasado en la Selección Argentina, busca rescindir su contrato para regresar a Estudiantes, mientras el club de Avellaneda reorganiza su plantel tras la eliminación en la Copa Argentina.
Rojo llegó a Racing a comienzos de agosto del año pasado, luego de quedar marginado en Boca. El entonces entrenador Gustavo Costas justificó su llegada con una frase contundente: “Quería un hijo de puta en el equipo”. Su debut fue inmediato, ingresando ante Peñarol en Montevideo por la Copa Libertadores.
En la revancha ante Peñarol, Rojo fue titular y participó en el gol tempranero, aunque luego le anularon un tanto por VAR y terminó expulsado desde el banco, lo que le costó dos fechas de suspensión. Por cuestiones administrativas, no pudo jugar el Torneo Clausura hasta que una lesión de David González le abrió un cupo. Volvió a sumar minutos en la Copa Argentina y en la semifinal de Libertadores ante Flamengo, donde un gol en contra suyo fue determinante para la eliminación de Racing.
En ese mismo partido, una jugada desafortunada terminó con una dura lesión en el rostro de Santiago Sosa. En la revancha, Rojo provocó la expulsión de Gonzalo Plata, pero el equipo igualmente quedó afuera. Poco después, una lesión muscular lo dejó fuera de las canchas hasta el año siguiente.
Su regreso se dio en un momento complicado para Racing, que acumulaba derrotas. Rojo fue titular en el triunfo ante Argentinos Juniors y, más adelante, en la derrota ante River en el Cilindro cometió un error que derivó en el primer gol rival y fue expulsado por un codazo a Lucas Martínez Quarta, recibiendo cuatro fechas de suspensión.
A mitad de año comenzaron los rumores sobre su posible vuelta a Estudiantes, aunque decidió quedarse. Con la llegada de Juan Pablo Vojvoda como técnico, Rojo marcó su primer gol ante Defensa y Justicia por Copa Argentina y luego anotó también frente a Boca, consolidándose como referente entre los juveniles.
Sin embargo, tras la eliminación ante Boca y la falta de objetivos importantes, Rojo empezó a presionar para regresar a Estudiantes, que lo busca para las semifinales de la Copa Libertadores. Racing, que mantiene su contrato hasta fin de año, no aceptó la rescisión y el defensor dejó de asistir a los entrenamientos. Su salida parece inminente, aunque resta definir la fecha.







