Marcos Rojo se entrenó por tercer día consecutivo en Estudiantes, en el Country de City Bell, pero todavía no fue presentado oficialmente como refuerzo. El acuerdo entre el club de La Plata y Racing aún no está cerrado por el monto de los bonos que deberá abonar el Pincha según los objetivos que cumpla el jugador.
La transferencia del defensor de 36 años tiene tres puntos principales: el cargo económico que pidió Racing por la salida anticipada de Rojo, la deuda que el club mantenía con el jugador y los bonos por partidos jugados y ganados que deberá pagar Estudiantes. Este último aspecto es el principal foco de conflicto.
Rojo decidió perdonarle a Racing la deuda pendiente, por lo que solo resta que ambos clubes acuerden el monto de los bonos y objetivos, que dependen de la cantidad de partidos jugados y ganados por el futbolista. En principio, el zaguero central disputará la serie ante Flamengo por la Copa Libertadores y podría estar en la Supercopa Argentina.
La cifra final que Estudiantes pagará a Racing estará atada a los partidos que dispute Rojo y los objetivos que logre. El monto podría llegar a 800.000 dólares si cumple todas las metas, aunque Racing se aseguraría un mínimo de 300.000 dólares.
La negociación debe resolverse en las próximas horas, ya que Estudiantes tiene tiempo hasta mañana a las 20 para inscribir al jugador en la lista de buena fe de la Libertadores. En el torneo local, la habilitación depende de que la AFA acepte la presentación por la lesión de Gabriel Neves y otorgue un cupo extra.
Una vez que se resuelvan las diferencias económicas y la inscripción ante la AFA, Rojo podrá ser presentado oficialmente como refuerzo de Estudiantes.







