El Tribunal de Disciplina suspendió por tres meses a Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, tras los incidentes ocurridos en la final de la Supercopa Internacional frente a Rosario Central. La sanción también alcanza al vicepresidente Pascual Caiella y al manager Marcos Angeleri, quienes ingresaron al campo de juego e increparon al árbitro Darío Herrera.
El club platense, además, recibió una multa equivalente a 500 entradas. Según el informe arbitral, Verón insultó ferozmente a Herrera cuando se metió en la cancha, mientras sus allegados intentaban contenerlo.
La sanción impide a los dirigentes actuar como representantes del club ante la AFA, aunque podrán asistir a los partidos como hinchas. Resta saber si Estudiantes apelará la medida, como ya ocurrió en una situación similar en el pasado.







