El partido de vuelta de la semifinal de la Copa Sudamericana entre Vasco da Gama y Boca Juniors podría no disputarse en el Estadio Maracaná, tras una nueva apelación judicial presentada por el consorcio conformado por Flamengo y Fluminense. La decisión obliga a buscar alternativas para la sede del encuentro.
Aunque la Justicia de Río de Janeiro y la Conmebol habían confirmado el Maracaná como escenario, la reciente intervención judicial pone en riesgo la realización del partido en ese estadio. Los hinchas de Vasco agotaron las 70 mil entradas disponibles, pero ahora la sede está en duda.
Ante la falta de opciones en Río de Janeiro y la negativa de Vasco de jugar en el Nilton Santos de Botafogo por su césped sintético, se analizan alternativas en otros estados de Brasil, como Manaos y Brasilia. Si no se resuelve la situación, la Conmebol podría definir una sede en cualquier país de Sudamérica, excepto Argentina, y Asunción aparece como una posibilidad.
Por qué Vasco no puede jugar en su estadio
Vasco da Gama disputó toda la Copa Sudamericana en el estadio São Januário, pero para las semifinales la Conmebol exige una capacidad mínima de 30.000 espectadores y al menos 4.000 localidades para el público visitante, requisitos que el estadio no cumple. Por eso, antes del mediodía del 13 de octubre, día de la ida en La Bombonera, el club debe definir un nuevo recinto para el partido de vuelta.







